Modelos
innovadores y sentido de la innovación
El
discurso de la innovación en la escuela se argumenta en torno a la la realidad social del mundo cambiante, incierto y
complejo en que vivimos, y por ello se afirma con contundencia que el
conocimiento y, por ende, los modelos educativos, caducan constantemente, de
ahí la la necesidad dede
una reinvención constante, que cada vez parece iniciar con un conjunto vacío.
Si bien es cierto que se puede interpretar que lalinnovación
consiste en “un proceso de destrucción
creadora” (UNESCO, 2005: 62), lal adopción
poco crítica de esta premisa impide tanto recuperar el valor del conocimiento
acumulado como armonizar la cultura de
la innovación con una visión a largo plazo, o por lo menos a un plazo
razonable.
Perrenoud
(2004) plantea que la profesionalización
del docente implica la la posesión de de conocimientos de acción
y de experiencia, pero también el dominio
conceptual relativo a los aspectos psicopedagógico, comunicativo,
socio-afectivo, metacognitivo y axiológico de la labor
docente. De hecho, las diez familias de competencias
docentes que este autor ha definido, descansan en la interrelación
de tales aspectos. Si no existe una formación
y criterios sólidos relativos a los aspectos antes mencionados, al profesor le
resultará difícil discernir entre propuestas educativas serias y fundamentadas,
en comparación con modas efímeras apoyadas por estrategias de mercado.
Para decir que se ha logrado innovar , se requiere una transformación a
fondo de las concepciones y prácticas educativas de los
actores de la de
la educación, principalmente profesores y
alumnos, así como replantear lala dinámica y
estructura de los diversos procesos y
escenarios educativos que resultan impactados por la innovación en cuestión.
Por ello, la innovación no puede lograrse mediante la elaboración y conducción
de acciones o de proyectos aislados, al margen de los procesos, estructuras o
prácticas más significativas de las instituciones educativas.
Existe coincidencia entre lo que antes afirmamos y la idea de Gros y Lara
(2009) de que la innovación conlleva a la creación
de nuevos conocimientos, productos y procesos. Por otro lado, innovación y
cambio no son lo mismo, dado que “ la mejora
es conservadora en tanto que se sitúa en el camino iniciado que ya ha producido
resultados positivos” (ibid.: 225). Al contrario, la la innovación es un proceso creativo que implica
asumir riesgos y errores, pues no se conocen a priori ni el camino ni
los resultados, ni conduce automáticamente al éxito deseado.
Díaz-Barriga
Arceo, Frida (2010), “Los profesores ante las innovaciones curriculares”, en Revista
Iberoamericana de Educación Superior (RIES), México,
IISUE-UNAM/Universia, vol. 1, núm.1, pp. 37-57.
http://ries.universia.net/index.php/ries/article/view/35, [Consulta:
24 de agosto de 2012].